01 jul. 19

Berna, un ejemplo de sustentabilidad a nivel global

Ubicada en el corazón de Suiza, la ciudad de Berna muestra hoy con orgullo el resultado de varias décadas de medidas eficientes a beneficio de las nuevas generaciones.

Berna es la capital de Suiza. Una ciudad en el centro de la región del mismo nombre con 400 mil habitantes y muchos siglos de historia.

Al caminar por las calles de su “ciudad vieja” es muy común ver inscripciones de los años 1100, 1200.

De hecho uno de sus lugares turísticos más visitados es el reloj Zigtlogge, construido en el año 1218 y con un sistema de poleas, engranajes y movimientos que todavía hoy llama la atención de los más destacados ingenieros a nivel mundial.

Gran parte de su atractivo turístico tiene que ver además con varios elementos que son cada vez más importantes para las nuevas generaciones: el notable cuidado por la naturaleza prístina que le rodea, una educación cívica como pocas y una conciencia real de generar impacto positivo y dejar un legado en la historia.

El alcalde de Berna, Alex von Graffenried, afirma que “Berna es una ciudad muy vieja, seguramente ya lo vieron, es una ciudad medieval, la gente tiene eso en sus mentes y en sus corazones. Es una ciudad con muchos siglos de historia entonces las diferentes generaciones también son capaces de generar nuestra herencia.”

Berna ha sido nombrada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1983 y ello también ha sido importante para los habitantes de la capital suiza en su apuesta hacia un futuro sustentable.

“La gente entonces entendió que tiene una responsabilidad no sólo para ellos mismos, sino también para la ciudad y para las futuras generaciones, porque las futuras generaciones también van a poder aprovecharlo, de la misma manera que nosotros aprovechamos lo que hizo la generación anterior”, enfatizó von Graffenried.

Berna se suministra casi en su totalidad con recursos regionales, prácticamente no deja ningún desperdicio y se enorgullece de aplicar alta eficiencia en todos los ámbitos. 

La planta de tratamientos residuales de aguas grises ARA Bern es considerada una de las más avanzadas tecnológicamente de toda Europa.

Trata eficientemente 90 millones de litros de aguas grises por día a la vez que produce biogas de los lodos contaminados.

El alcalde de Berna recuerda que “cuando yo era un niño, en 1970, no nos permitían meternos en el río, porque estaba demasiado contaminado, era venenoso, era horrible, inclusive olía muy mal. Luego tomamos medidas muy grandes y muy estrictas en cuanto a la purificación de las aguas vertidas al río, y hoy este río tiene agua prácticamente potable.”

“Puedes tranquilamente llenar un vaso de agua del río, tomarla y es limpia, es buena, es agua que se puede tomar. Y eso muestra que si se invierte mucho en sustentabilidad, en la protección de la naturaleza, se puede hacer, y con el agua nosotros lo pudimos hacer.”

“Hoy tenemos un gran desafío con el cambio climático. Estamos tratando de cambiar todos nuestros sistemas de calefacción. Tenemos mucha calefacción a base de combustibles, y estamos cambiándolos a calefacción solar, geotérmica, y todo ese cambio tiene que realizarse en los próximos años de la misma manera que lo hicimos limpiando las aguas décadas atrás.”

Von Graffenried aseguró además que la organización del Bern EPrix de la Formula E el fin de semana pasado ha sido una forma más de mostrar al mundo que Berna es una ciudad que lleva el mismo mensaje de la categoría de los autos 100% eléctricos: sustentabilidad a través de la electromovilidad.